
Tras intensas las jornadas que se desarrollaron entre el 25 y 27 de septiembre en la Iglesia de La Matriz y Biblioteca Santiago Severín de Valparaíso, Palacio Vergara y Museo Artequin de Viña del Mar y en el Punto de Cultura Iglesia de Fátima de Las Cruces, los «Juegos Florales Por una Cultura de la Vida», culminaron con un potente llamado a los escritores a convertirse en un motor de la Memoria; tarea que se reconoce como esencial en el contexto de la crisis de nuestros tiempos. Ivette Lourdes Jeria, poeta y narradora, residente en Valparaíso, obtuvo el primer premio con su obra «El jardín de doña Gertrudis». Rose Marie Butto, escritora de Cartagena, obtuvo el segundo lugar con «Sonetos Desesperados”, dedicados a Palestina y Cristián Oyazo, escritor, profesor, lingüista mapuche, que reside en Las Cruces, se ubicó en el tercer lugar con su poema ¿Dónde está Julia Chuñil?.
La convocatoria también destacó la participación internacional con la mención honrosa a Thelma López, escritora y narradora mexicana de Chiapas, sumándose a los reconocimientos de Lorena Rioseco (Viña del Mar), Gloria Maluenda (Ovalle) y Eduardo Alvarado (Laguna Verde), entre otros.
En total, los 32 trabajos recibidos en el concurso serán recopilados y publicados en una Antología.
El evento organizado por la Sociedad de Escritores de Valparaíso, en el marco de las celebraciones del nonagésimo cuarto (94°) aniversario de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) buscó movilizar, reencantar y restituir el tejido social desde el arte como herramienta contra el odio, la violencia, la muerte y la manipulación mediática.
Los Juegos Florales tienen una gran tradición, ya que se remontan a 1914, año en que la poeta Gabriela Mistral obtuvo el máximo galardón.
Fotografía: Juegos Florales en el Punto de Cultura de Las Cruces.
GritoGrafias, 29/9/2025.





















